Lorenzo, mi loro
Todos en casa queremos mucho a Lorenzo. Es un loro verde, pero su cabeza y sus alas tienen plumas anaranjadas y azules. Cuando está en el sol su plumaje brilla vistosamente.
Lorenzo sabe dar la patita. Le encanta que le acariciemos la cabeza diciendo: "piojito, piojito". A nosotros nos divierte escucharlo cuando habla. ¡Es tan chistoso! Le gusta mucho la rrrr, pero también canta la marcha, chifla y dice algunas palabras. Lo último que aprendió es "¿Quién entra?, ¿quién entra?" y lo repite cada vez cuando oye que abren la puerta. Lo dice igual que mamá. De noche cubrimos su jaula con un trapo oscuro, para que duerma tranquilo.
Una noche a Lorenzo lo despertó un ruidito en el patio. Todavía tiene ese instinto que heredó de sus antepasados, que llevaban una vida silvestre, ya que todos esos animales deben estar alertas ante cualquier ruido que indique peligro. Oyó de repente cómo alguien abría la puerta cuidadosamente y Lorenzo en seguida empezó a gritar: "¿Quién entra, quién entra?" Era un ladrón, que al oír esa voz se sorprendió tanto que tropezó con la mesa, y tiró el florero que estaba encima. Lorenzo se asustó mucho con el ruido y empezó a chiflar muy fuerte. Parecía el silbato de un policía. El ladrón salió corriendo.
El escándalo despertó a papá que bajó apresuradamente y sólo alcanzó a ver la sombra del ladrón que se deslizaba entre los árboles.
Papá revisó todo, pero nada faltaba. Únicamente se había roto el florero. Desde entonces Lorenzo es el consentido de la casa. En las reuniones papá siempre platica a sus amigos cómo Lorenzo corrió al ladrón.
Lorenzo, mi loro - Español Ejercicios - Generación: 1982 - 5to grado


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